No esperes la vejez para bien envejecer
A cargo de Rosario Lemus

Apuntes de un Proyecto de vida para envejecientes:
Somos seres envejecientes, desde que nacemos vamos creciendo, aprendiendo y transformándonos.
Ser persona es moverse, reflexionar, actuar, estar en vínculo permanente, buscar lo que queremos y lo que no conocemos.
La mediana edad es un mojón que marca el segundo proyecto de vida. Los cambios más profundos y extremos en el ser humano se dan a partir en esta etapa.
Hay una conciencia de uno mismo que nos lleva a definir el bienestar, la vida en sociedad y el proyecto vital de acuerdo al camino que hemos recorrido, pero también a reclamar la posibilidad de seguir nuestro deseo y nuestras necesidades de cambio.
El espacio que hoy presentamos es una invitación a buscar y conseguir las herramientas internas y comunitarias necesarias para esos cambios