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El Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento refuerza su compromiso con el saneamiento en LATINOSAN, con una agenda centrada en la equidad y la sostenibilidad

LATINOSAN es el principal foro regional sobre saneamiento en América Latina y el Caribe, y reúne periódicamente a gobiernos internacionales, instituciones financieras y expertos del sector para impulsar el acceso universal a servicios de saneamiento. Este espacio se ha consolidado como una plataforma clave para el intercambio de experiencias, la formulación de políticas públicas y el fortalecimiento de la cooperación regional, con especial atención a la reducción de desigualdades, la sostenibilidad ambiental y la innovación en la gestión del agua y el saneamiento.  Este año 2026, el encuentro se celebrará en República Dominicana y se estructurará en torno a cinco ejes: 1) Saneamiento urbano e innovación tecnológica y social; 2) saneamiento rural; 3) gobernanza, regulación, financiamiento y participación privada; 4) resiliencia y sostenibilidad ambiental; y 5) relación entre saneamiento, costas, turismo, biodiversidad y economía azul. Estos ejes reflejan un enfoque integral que combina aspectos técnicos, sociales, ambientales e institucionales para avanzar hacia servicios de saneamiento más equitativos y sostenibles.   La AECID, a través del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS), tendrá una participación destacada en el encuentro, impulsando y participando en diversas sesiones, que se detallan a continuación. Todas ellas tendrán lugar el miércoles, 3 de junio:   10:00 a 11:00.- Eje 2- Sesión magistral: Saneamiento para la vida: Cerrando la brecha rural hacia una gestión inclusiva, sostenible y climáticamente inteligente.     La sesión será inaugurada y moderada por Emma Orejudo, subdirectora de Transición Ecológica, Agua, Lucha contra el Hambre y la Oficina del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento. En este espacio de alto nivel participarán representantes de República Dominicana, Colombia, Perú y Brasil. Entre ellos estarán Wellington Amin Arnaud Bisonó (Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados de República Dominicana, INAPA); Helga María Rivas (Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio de Colombia), Max Arturo Carbajal Navarro (Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de Perú) y Grazielle Cândida Fernandes Marra (Fundação Nacional de Saúde, Brasil).  El panel pondrá de relieve los desafíos persistentes en las zonas rurales, así como la necesidad de fortalecer políticas públicas que integren criterios de sostenibilidad y resiliencia climática. Asimismo, se destacará la importancia de la cooperación regional para intercambiar experiencias y acelerar soluciones adaptadas a contextos diversos.  13:30-14.30: Eje 3 – Sesión 4 – Trabajar conjuntamente para mejorar nuestra gobernanza: Experiencias en la aplicación del canon de vertidos.    Esta sesión, organizada por el FCAS, tiene como objetivo presentar los trabajos de los grupos de normativa sectorial de la CODIA, con especial dedicación al grupo de cánones de vertidos, y abrir el debate en torno a la aplicación de esta figura regulatoria en la región.   Yasmina Ferrer, jefa de área de Cooperación en Agua y Saneamiento, del FCAS, presentará este espacio en el que participarán también Yamileth Astorga, ex presidenta del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, y Ana Tejero, directora de programa del área de Tecnología del Agua, CEDEX (Centro de estudios y experimentación de obras públicas).  En representación de los países que, en diferentes estadios, están trabajando en torno a la incorporación del canon de vertidos, participarán: William Caraballo, del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDHRI) de República Dominicana; Ricardo Bula, gerente general de Caudales de Colombia y Ethel Cabrera, presidenta de la Autoridad Salvadoreña del Agua.   14:30 a 15:30 Sesión especial: Brechas de desigualdad en el acceso al saneamiento en América Latina y el Caribe   En este espacio se propone abordar la gestión de los servicios de saneamiento con perspectiva de género y diversidad, compartir lecciones aprendidas y experiencias relevantes, identificar desafíos y necesidades de fortalecimiento de las operadoras de Agua y Saneamiento, y generar un espacio de intercambio y difusión.   Durante el encuentro se presentará la iniciativa Mujeres Aguas Arriba, se compartirán datos regionales para el análisis de la brecha de género en el acceso a agua y saneamiento y se compartirán buenas prácticas de la región. En el panel participará Emma orejudo, de la AECID, para compartir el enfoque de cooperación feminista de la misma.     16.00 a 17.00-. Eje 2 – Sesión 2 – Saneamiento inclusivo: Estrategias y soluciones hídricas adaptadas a la realidad de los pueblos indígenas.    Durante esta sesión, se presentará el enfoque de pueblos indígenas para agua y saneamiento, desarrollado por SIWI/IVL a partir de buenas prácticas de programas FCAS. En ella se combinará el marco conceptual con intervenciones directas de representantes indígenas, abordando adecuación tecnológica, consulta y consentimiento, apropiación social, modelos de gestión comunitaria y articulación con políticas públicas.   En el encuentro participarán Darío Mejía, secretario del Fondo para el desarrollo de pueblos indígenas (FILAC); Emma Orejudo, que hablará sobre el   enfoque de diversidad cultural del FCAS, Pedro Arrojo, Relator de Naciones Unidas para el Agua y el Saneamiento.   Además, durante esta sesión, se presentará la experiencia del trabajo realizado en el marco del Programa de mejora del acceso de servicios de agua potable y saneamiento en localidades rurales en el municipio de Tekax, Yucatán, financiado por el FCAS y el Programa Indígena de la AECID. Nidia de Jesús Tec Chan, promotora social y miembros de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY), y Rosa Canche, campesina, auxiliar de salud, gestora del territorio y enlace del programa FCAS en Agua y Saneamiento, presentarán su experiencia.       17.00 - 18.00 Eje 4 – Sesión 3 – Saneamiento urbano y gestión de aguas pluviales: Un reto integrado.    Las intervenciones de AECID finalizarán con esta sesión, encuadrada en el eje de cambio climático, resiliencia y sostenibilidad ambiental, y dedicada a la gestión de las aguas pluviales en entornos urbanos. El objetivo es abordar la problemática de los pluviales y de las aguas de infiltración e incontroladas en zonas urbanas, en particular su afección a los servicios de saneamiento y al tratamiento de aguas residuales, presentando posibles soluciones desde distintos enfoques técnicos y de gestión.   En este panel participarán Yasmina Ferrer, jefa de área de Cooperación en Agua y Saneamiento. Oficina del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento; Joaquín Suárez, de la Universidade Da Coruña; Viviana Mariscal Montaño, viceministra de Recursos Hídricos, Riego, Agua Potable y Saneamiento Básico de Bolivia y y Milo Millán, de la Dirección de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Publicas de Chile.  Al finalizar el encuentro se lanzará la conformación de un nuevo grupo de trabajo para expertos con el fin de colaborar e intercambiar experiencias en el ámbito de la normativa y la regulación en la gestión de pluviales y aguas de infiltración, en el marco de los grupos de trabajo de la  CODIA.   
Agua y saneamiento

Agua comunitaria en Bogotá: fortaleciendo la gobernanza desde el territorio

El FCAS impulsa modelos de gobernanza del agua basados en la gestión comunitaria como eje del desarrollo territorial. 
Colombia

Diálogos sobre agua, género y desarrollo urbano

Durante el mes de marzo, el Fondo del Agua ha participado en varias actividades y encuentros sobre agua y género, en línea con el lema elegido por Naciones Unidas para 2026, que subraya la importancia de reconocer el liderazgo femenino en la gestión hídrica y avanzar hacia un acceso equitativo a los recursos. 
Agua y saneamiento | AMÉRICA LATINA Y CARIBE
Supervisión de la Rehabilitación del depósito de agua de la Savane en Les Cayes.

Haití continúa trabajando para fomentar el acceso sostenible al agua

La AECID apoya al país caribeño en sus esfuerzos para impulsar la resiliencia de las ciudades frente a los desafíos del agua.
Agua y saneamiento | Haití | Centroamérica, México y Caribe

El acceso al agua, clave para avanzar en igualdad

La AECID conmemora el Día Mundial del Agua uniéndose al lema de 2026: Donde fluye el agua, crece la igualdad  
Agua y saneamiento | Género | Objetivos de Desarrollo Sostenible

Cooperación que transforma: resultados de la alianza Unión Europea, AECID y BID en agua y saneamiento

Imaginar un futuro donde cada comunidad en América Latina y el Caribe tenga acceso seguro al agua potable y al saneamiento no debería ser una utopía. Sin embargo, aún es una realidad lejana para millones de personas. Frente a este desafío, la Unión Europea ha apostado por una herramienta poderosa: el Instrumento para Inversiones en América Latina y el Caribe (LACIF, por sus siglas en inglés), diseñado para impulsar proyectos transformadores mediante financiación combinada —el llamado blending— que multiplica recursos y resultados. Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el ODS 6 marca un horizonte claro: garantizar agua y saneamiento para todos y gestionar de forma sostenible un recurso tan vital como finito. Alcanzarlo es un compromiso global, pero también una urgencia especialmente visible en la región de América Latina y el Caribe. Con este propósito, la Unión Europea, a través del LACIF —antes conocido como Latin American Investment Facility (LAIF)—, se alió con el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS) de la Cooperación Española y con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para movilizar recursos estratégicos que han permitido diseñar soluciones innovadoras, eficientes y duraderas para los servicios de agua y saneamiento. Gracias a esta colaboración, se puso en marcha el Programa Promover la adaptación al cambio climático y la gestión integrada de los recursos hídricos en el sector de agua y saneamiento en América Latina en el marco del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS), financiado con 15,3 millones de euros de donación de la Unión Europea. Esta iniciativa ha trabajado de forma complementaria al FCAS, permitiendo reforzar la cartera de programas y dar una mayor relevancia al cambio climático y la gestión integral de los recursos hídricos, impulsando el objetivo de universalización de los servicios de agua y saneamiento a través de una transición justa. La acción, que se puso en marcha en 2013, estuvo entre entre los primeros programas con enfoque Green Deal de la Unión Europea gracias a su visión integral y su foco en la adaptación al cambio climático. Un programa pionero que incluyó iniciativas tanto de preinversión como de post inversión, garantizando que cada acción se tradujera en soluciones adaptativas y sostenibles para el cambio climático y la gestión de recursos hídricos. Destaca la visión holística del programa (enfoque 360), que incidió en aspectos relacionados con fortalecimiento institucional, asistencia técnica, gobernanza, enfoque basado en derechos humanos (especialmente derechos humanos al agua y al saneamiento), equidad de género, atención a pueblos indígenas… El programa ha hecho posible 36 proyectos en 17 países y ha catalizado una cartera de inversiones superior a los 1.000 millones de euros. La mayoría de estos proyectos se concentran en cuatro frentes fundamentales para el desarrollo de la región: la seguridad hídrica; el saneamiento y la gestión de aguas residuales; la administración sostenible de los recursos hídricos, incluyendo cuencas transfronterizas; y la ampliación de servicios en zonas rurales y pequeñas ciudades. El impacto ya se siente en miles de comunidades. Estas iniciativas han mejorado el acceso a servicios de agua y saneamiento, especialmente en zonas rurales y comunidades vulnerables, al tiempo que han fortalecido la gestión integrada de los recursos hídricos y la resiliencia frente al cambio climático. Resultados que fortalecen capacidades y mejoran vidas Los proyectos del programa LACIF han abordado una amplia gama de desafíos: desde el desarrollo de sistemas sostenibles de saneamiento en ciudades intermedias hasta la protección de fuentes de agua en contextos transfronterizos o la modernización de operadores en comunidades rurales. Gracias a esta cooperación, más de 2,5 millones de personas han mejorado sus vidas, más de 15.000 profesionales han sido capacitados y más de 100 instituciones públicas han reforzado sus capacidades técnicas y operativas. Además del impacto humano y ambiental, el programa ha contribuido a generar conocimiento, diseñar metodologías y herramientas innovadoras y acompañar procesos normativos y de planificación que fortalecen la sostenibilidad de las inversiones a largo plazo. Esta visión estratégica ha sido clave para multiplicar los efectos de la cooperación y sentar las bases de una gestión más equitativa, eficiente y resiliente del agua en la región. Una de las claves para el logro de estos resultados ha sido la oportunidad que ha brindado la cartera del BID y del FCAS para asociar estos fondos con programas de inversión, logrando que se materialicen estos resultados en beneficios directos para las personas. Esta cartera representa más de mil millones de euros y se espera que en 2026 se incremente en 600 millones adicionales. Otra de las claves  que ha hecho que este programa sea especial, es su carácter regional donde se ha favorecido el intercambio entre países para la solución de retos que son comunes en la región. A ello ha contribuido la importante presencia en el terreno de la AECID, a través de las oficinas de cooperación en 15 países y sus 4 centros de formación, y del BID, gracias a sus oficinas y especialistas. De este modo, el programa LACIF se ha consolidado como un motor de cambio y consolidación en el sector del agua y saneamiento de la región.  Entre sus valores añadidos, destaca, precisamente, el fortalecimiento de alianzas: la consolidación de la alianza AECID-BID-UE ha permitido incentivar una visión conjunta y el intercambio de buenas prácticas a nivel regional, trabajando también con otras entidades como la CODIA (Conferencia de Direcciones Iberoamericanas del Agua), o RALCEA (Red para América Latina de Centros de Excelencia en Gestión del Agua). Esta coordinación fortalece no solo la capacidad operativa y de respuesta inmediata, sino también la formulación de políticas públicas y estrategias a largo plazo que se traduzcan en inversiones sostenibles Todos los resultados, desde un solo lugar Para facilitar el acceso a los resultados y productos generados con el Programa, se ha confeccionado una ficha interactiva y un espacio web desde donde se puede acceder a fichas técnicas breves y visuales que resumen cada proyecto, sus objetivos, logros, beneficiarios y aprendizajes. Además, es posible navegar por las cuatro temáticas clave (saneamiento óptimo, seguridad hídrica, recursos hídricos / gestión transfronteriza y servicios rurales y de pequeñas ciudades) o explorar qué se ha hecho en cada país mediante un mapa interactivo. También se puede acceder a los productos de conocimiento generados con el Programa y a lo que se ha comunicado. Esta plataforma no solo mejora la transparencia y la rendición de cuentas, sino que también permite compartir experiencias, visibilizar buenas prácticas y fomentar nuevas alianzas. Un esfuerzo conjunto entre la Unión Europea, la AECID y el BID que supone una muestra concreta de que la cooperación técnica y financiera puede transformar realidades y generar un impacto duradero en la vida de millones de personas. Explora la ficha del Programa y accede a los distintos materiales que hemos creado para dar a conocer lo que se ha hecho: https://www.aecid.es/laif-regional  Texto: por Andrea Ortega C. y Francisco González Medina.  
Imagen de archivo de la presentación de Pecash, celebrada en febrero de 2025.

Pecash sigue avanzando con la puesta en marcha de cuatro grupos de trabajo temáticos

Los grupos han sido aprobados por el grupo motor de la Plataforma española de cooperación en agua, saneamiento e higiene (Pecash) y estarán centrados en financiación, operadores, Conferencia del Agua 2026 y mapeo de actores.  

15 años de los derechos humanos al agua y al saneamiento: un compromiso que transforma vidas

Este 10 de diciembre no es un año más: es un aniversario que importa. Se cumplen 15 años desde que la Asamblea General de la ONU reconoció el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento (2010–2025) y 10 años desde que ambos se reconocieron de manera independiente (2015–2025).   Los derechos no se conceden, ya que son inherentes a la existencia de las personas.  Y sin embargo, y pese a su importancia, los derechos humanos al agua y saneamiento no fueron reconocidos como tales por Naciones Unidas hasta 2010.   Detrás de ese avance hubo años de trabajo y de liderazgo internacional, especialmente de España, Alemania o Bolivia, que desde 2008 impulsaron el mandato del Relator Especial de agua y saneamiento (anteriormente conocido como Experto Independiente), cuya primera titular fue Catarina de Albuquerque. Desde aquí queremos reconocer su extraordinaria contribución en la conquista de estos derechos y su determinación para que estas declaraciones condujeran a acciones tangibles y medibles que garanticen el acceso universal al agua y el saneamiento.   Un trabajo al que contribuyeron muchas personas y que culminó con la histórica Resolución 64/292 en 2010, que reconoció el derecho humano al agua y al saneamiento y, un lustro más tarde, con la Resolución 70/169, aprobada por consenso en 2015, que diferenció y definió ambos derechos de forma independiente.  Hoy, cuando casi una cuarta parte de la humanidad no tiene acceso a agua potable segura y más de 3.000 millones de personas carecen de saneamiento adecuado, según datos de la Organización de las Naciones Unidas, estos avances legales se vuelven más relevantes que nunca.  De derechos a proyectos, y de proyectos a vidas dignas  En América Latina y el Caribe, el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS) ha demostrado que los derechos solo existen plenamente cuando se conquistan en los territorios. Desde 2009, la Cooperación Española y el BID han trabajado juntos para que los derechos humanos al agua y al saneamiento dejen de ser una declaración y se conviertan en una experiencia cotidiana, especialmente en comunidades rurales y periurbanas.   En estos 16 años, esta alianza ha impulsado 20 operaciones y 11 cooperaciones técnicas, gracias a 395,73 millones de euros en donaciones de España, que apalancaron una cartera total de más de 1.000 millones de euros. Todo ello se sumó a los programas bilaterales del FCAS, que supusieron otros 420 millones de euros en donaciones y, en total, han supuesto más de 4,6 millones de personas con acceso a agua potable y/o saneamiento. a través de programas que transforman hogares, escuelas y servicios comunitarios. Pero también es un impacto institucional: los proyectos fortalecen municipalidades rurales, crean mecanismos de participación, mejoran la gobernanza del agua, impulsan la transparencia y permiten que las comunidades —y especialmente las mujeres— tomen decisiones informadas sobre su propio desarrollo.  Ese esfuerzo regional encuentra un ejemplo vivo en México, donde un programa conjunto del FCAS y el Programa  Indígena llevará agua y saneamiento a comunidades aisladas, mayoritariamente habitadas por población indígena, que se encuentran en una situación prolongada de pobreza, aislamiento geográfico y baja cobertura de servicios básicos. En total, el programa beneficiará a cerca de 3.900 personas en diez comunidades del municipio de Texax, en Yucatán.   Pero quizá lo más significativo es su enfoque: fortalecer la gestión pública y comunitaria del agua, establecer sistemas resilientes al cambio climático y promover prácticas de higiene y conservación del recurso, alineando el proyecto con la lucha contra la desnutrición crónica infantil.  Este proyecto ilustra, en pequeño, lo que el FCAS persigue en toda la región: que los derechos humanos al agua y al saneamiento se expresen en sistemas robustos, instituciones sólidas y comunidades empoderadas.  Cuando los derechos llegan al territorio  Sin embargo, América Latina y el Caribe sigue enfrentando desafíos urgentes: 160 millones de personas todavía no cuentan con agua gestionada de forma segura; 335 millones de personas no tienen acceso a un saneamiento adecuado; y las mujeres y las niñas de la región siguen asumiendo el 72% del trabajo relacionado con el agua, afectando su educación, salud y autonomía. Cerrar estas brechas exige inversión, políticas claras, instituciones fuertes y una mirada basada en derechos.  Por esta razón, el pasado webinar “Derechos Humanos en municipios rurales”, organizado por el BID, Human Right 2 Water y AECID, y financiado por la Unión Europea a través del programa LAIF Regional, mostró casos de éxito en países como Colombia, Honduras, Panamá, El Salvador y Costa Rica. Cada uno, con sus particularidades, demuestra lo mismo: cuando hay voluntad política, acompañamiento técnico y participación comunitaria, los derechos humanos se traducen en mejores servicios, en sistemas sostenibles y en comunidades más resilientes.   Sin embargo, conseguirlo no es fácil. Por eso, el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento hace un esfuerzo en fortalecimiento de capacidades a través de formación especializada y seminarios (por ejemplo, a través del Centro de Formación en Bolivia), así como en el desarrollo de herramientas que permitan aterrizar los derechos humanos a la gestión cotidiana:   Para los equipos que diseñan y monitorean proyectos, la Lista de Comprobación DHAS permite evaluar si los proyectos integran principios como la no discriminación, la participación o la transparencia.  Para los operadores de agua y saneamiento, AquaRating permite que conozcan la calidad del servicio que ofrecen, monitoreen su desempeño y planifiquen mejoras.   Para juntas de agua y administradores en el contexto rural, la herramienta de autodiagnóstico para municipalidades rurales orienta mejoras en las dimensiones clave del derecho: acceso, disponibilidad, calidad, aceptabilidad y asequibilidad, así como en los principios transversales que permean todo el derecho.  Estas herramientas son solo algunos ejemplos de acciones que democratizan el conocimiento técnico y permiten que los derechos lleguen realmente a quienes más los necesitan.  15 años después… el trabajo sigue vigente  En este Día de los derechos humanos, cuando celebramos 15 años del reconocimiento del derecho humano al agua y al saneamiento y 10 años de su reconocimiento independiente, reafirmamos algo esencial: el acceso a agua y saneamiento seguros, asequibles y culturalmente adecuados no es un privilegio; son un derecho humano.   Y los derechos —como dijo Clara Campoamor— se conquistan. Cada programa, cada municipio fortalecido, cada niña que ya no debe caminar kilómetros para traer agua, cada comunidad que gestiona su sistema con transparencia y orgullo es una conquista colectiva.  Hoy celebramos, sí. Pero, sobre todo, renovamos nuestro compromiso: seguir trabajando para que estos derechos sean una realidad en todos los territorios: agua y saneamiento para todas las personas, sin dejar a nadie atrás. 
 El director de AECID, Antón Leis, en el evento organizado por Saneamiento y Agua para Todos (SWA) en el Pabellón de España durante la COP30, Belém, Brasil.

La Cooperación Española destaca durante la COP 30 el estrecho vínculo entre agua y cambio climático y su compromiso para seguir avanzando en resiliencia y adaptación

Antón Leis, director de la Aecid, señaló la importancia de que los expertos en agua y en clima continúen profundizando su colaboración para asegurar el suministro y gestión sostenible del agua y recordó el compromiso de la Cooperación Española con el ODS 6 y la adaptación al cambio climático. 
Agua y saneamiento

Agua para todas las personas: la experiencia del norte de Costa Rica en hacer realidad un derecho humano

En Costa Rica, abrir el grifo y beber agua potable es algo común para la mayoría. El país tiene una de las coberturas más altas de América Latina y el Caribe: un 93,9%, según el Observatorio para América Latina y el Caribe de Agua y Saneamiento (OLAS). Pero esta cifra, aunque alentadora, no refleja lo que ocurre en algunas de sus regiones más apartadas. Durante muchos años, comunidades como Santa Rosa de Pocosol, La Virgen, Puerto Viejo de Sarapiquí, Santa Fe de Los Chiles y el Territorio Indígena Maleku enfrentaron un panorama muy distinto. Allí, el acceso al agua limpia no estaba garantizado. A medida que las poblaciones crecieron, los sistemas artesanales dejaron de ser suficientes, y lo que para otros era un servicio básico, para estas personas era una lucha diaria. Durante muchos años, comunidades como Santa Rosa de Pocosol, La Virgen, Puerto Viejo de Sarapiquí, Santa Fe de Los Chiles y el Territorio Indígena Maleku enfrentaron un panorama muy distinto. Allí, el acceso al agua limpia no estaba garantizado. A medida que las poblaciones crecieron, los sistemas artesanales dejaron de ser suficientes, y lo que para otros era un servicio básico, para estas personas era una lucha diaria. Pozos que se secaban en verano, agua teñida por vetas minerales, baldes cargados desde el río. El agua no llegaba. Y cuando llegaba, no era segura. “En esos tiempos no había cañería y hemos tenido que ir a jalar agua de los ríos en unas jícaras grandes. En la escuela, el agua era muy escasa porque el sistema era viejo y casi todos los días sufría averías”, recuerda Aniceto Blanco desde Maleku.   “Cuando no teníamos agua era bastante feo, porque uno tenía que acarrearla desde el agua del pozo y sacarla con mecate”, relata Katia Segura. “Hace 11 años que llegué a esta comunidad y me encontré sin agua. Entonces vine a investigar qué pasaba y me dijeron que había un cambio de pozo”, cuenta Ivania Segura. Al notar que el agua del nuevo pozo no era de buena calidad, decidió involucrarse activamente. Con el tiempo, se convirtió en beneficiaria de un proyecto que haría una gran diferencia. Un cambio construido colectivamente Todo empezó a transformarse con la puesta en marcha de un proyecto del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS) de la Cooperación Española, ejecutado por el Banco Interamericano de Desarrollo. Se construyeron seis nuevos acueductos, modernizando por completo la infraestructura en estas zonas rurales del norte. Tanques, redes de distribución, cañerías nuevas y puntos de acceso seguros permitieron que el agua potable estuviera disponible, día y noche. Más de 34.000 personas vieron cambiar su vida gracias al acceso garantizado al agua y al saneamiento. El impacto fue inmediato y profundo: mejoró la salud, disminuyó el ausentismo escolar, y alivió la carga diaria de las familias. Lo que antes era un obstáculo constante, se convirtió en un derecho tangible.“Nuestro objetivo es garantizar el derecho humano al agua y al saneamiento, un derecho humano que se consagró por la Asamblea General de Naciones Unidas en 2010. Y que no solamente es imprescindible para la dignidad de las personas, sino también para el desarrollo sostenible, particularmente en las zonas rurales”, explica en el vídeo la que fue embajadora de España en Costa Rica hasta agosto de 2025, Eva Felicia Martínez. “España es un socio estratégico que brinda un apoyo crucial para llegar a comunidades que tradicionalmente han estado apartadas y sin acceso a servicios básicos. Este ha sido un proyecto de una gran dimensión en regiones de la zona norte, que creemos tendrá un buen impacto en la calidad de vida de estas comunidades y en el acceso a una mejor agua y saneamiento para todas las poblaciones”, destaca Francisco Javier Urra, representante del BID en Costa Rica. Hoy, en estas comunidades donde el agua era escasa o inalcanzable, los grifos funcionan. El agua limpia corre. Y con ella, corre también la esperanza de un futuro más justo, donde los derechos humanos se viven, se tocan, y se celebran. “Es bonito tener agua todo el tiempo, día y noche. Hasta da gusto abrir el chorro y bañarse”, dice Rodrigo Vargas. ---- Este artículo es parte de la serie “Cambiando el mundo a través del agua y el saneamiento”, una colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que destaca el impacto que los proyectos de agua y saneamiento tienen en las personas de América Latina y el Caribe.  
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